Jardines de la Paz se creó hace más
de una década ante la difícil situación
en que se encontraban los servicios funerarios en
nuestro país. Fue una decisión sin
precedentes en el país, que se inspiraba
en modelos de origen norteamericano y europeo.
Tras meditados estudios decidimos que nuestra propuesta
no consistiría en lo que más tarde
han sido designados como “parques ecológicos”
o en los llamados “tradicionales”, sino
más bien estaría constituido por una
combinación de ambos tipos.
Basados en la diversidad de costumbres que existe
en el país, producto de nuestra riqueza cultural,
optamos por ofrecer la más diversa variedad
de servicios y alternativas. Nuestro concepto, desde
ese momento, sería ofrecer al público
el servicio que desea sin obligarlo a cambiar sus
costumbres familiares por un anhelo de introducir
modas foráneas.
Sin embargo, para entender el inmediato éxito
que tuvo Jardines de la Paz, no podemos dejar de
mencionar conceptos indispensables tales como: seguridad,
limpieza, orden, prontitud, esmerada atención
al público, y haber impuesto por primera
vez el servicio de venta por anticipado
en nuestro mercado. Para lograr las metas
que nos impusimos tuvimos que innovar en los métodos
de trabajo y respectivo control, por ejemplo: medición
de tiempos, reducción de movimientos, control
rotativo del personal durante toda la semana, etc.
Si bien los Camposantos que nos sirvieron de inspiración,
fueron los norteamericanos y algunos europeos como
hemos señalado, los detalles de la ceremonia
de sepelio han sido creados cuidadosamente por la
empresa, en concordancia con nuestras costumbres
como son: el responso religioso, la actuación
del maestro de ceremonias, la modalidad del descenso
del ataúd en la tumba, el recubrimiento de
la misma y el reestablecimiento de la superficie
original en presencia de los asistentes. En general,
nuestro servicio ha sido tan bien recibido que es
el estándar para apreciar los camposantos
que se abrieron posteriormente.
La adopción en el Perú de estos nuevos
conceptos de servicio requirió de diversas
adaptaciones en el ceremonial, métodos de
oferta, publicidad y venta anticipada. La introducción
en el mercado fue cuidadosamente estudiada por especialistas
de diversas disciplinas, para evitar el rechazo
de un público eminentemente religioso y/o
conservador.
Cabe destacar que hemos sido minuciosos en diseñar
nuestros propios sistemas publicitarios y que, a
pesar de la necesaria discreción y respeto,
muy pocos limeños podrán decir que
no conocen o no han escuchado de Jardines de la
Paz. Importante novedad en el medio fue implantar
un dinámico y bien entrenado grupo de consigna
familiar.
Para complementar esta innovadora propuesta, se
eligió construir el Camposanto en las áridas
laderas de un cerro, por ser tierras que no tenían
valor agrícola o de vivienda y porque ofrecían
una hermosa vista que contribuye a una evidente
sensación de paz. Quien visita el camposanto
no puede dejar de impactarse por esa impresión.
Dentro de este concepto y con la ayuda de la más
avanzada tecnología se han creado más
de 80,000 m2 de césped y 30,000 m2 de áreas
de arbustos y árboles, en un sector arenoso del entorno de
Lima, lo que constituye un gran aporte a la ecología.
Eso es lo que hacemos en Jardines de la Paz, con
visión de futuro y con respeto al presente.
Cuando en el año 1991, iniciamos nuestras
operaciones, el área dispuesta para exequias,escasamente
superaba los 2,500 m2. El área de parqueo
vehicular no albergaba más de 50 vehículos,
y solamente contábamos con una caseta para
la administración, en material pre-fabricado.
Hoy contamos, en el Camposanto de La Molina, con
aproximadamente 80,000 m2 de área destinada
para entierro en suelo, pabellones para 20,000 nichos,
pabellones dedicados a cinerarios, así como
varias edificaciones de administración y
servicios diversos.
En fechas significativas recibimos la visita de
más de 7,000 autos, motivo por el cual tenemos
que contar con nuestro propio personal de seguridad,
control de tráfico y maestros de ceremonias
para poder monitorear los diversos eventos, que
ocasionalmente se llevan a cabo en forma paralela.
Jardines
de la Paz es un Camposanto moderno que seguirá
avanzando poco a poco innovandose y sobre todo,
siguiendo las actuales tendencias tecnológicas
del siglo XXI de acuerdo a las necesidades de nuestros
clientes.